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Posts Tagged ‘Juan Ignacio’

dscf08681A veces los resortes de la historia se comprenden mejor cuando nadie trata de explicártelos. Me explico: tengo una pequeá colección de textos teatrales editados por Escelicer, una editorial que a principo de los 70 se dedicaba a publicar los éxitos representados en los teatros españoles, tanto de autores nacionales como las versiones que se hacían de los extranjeros. Pues cogí, al azar, el nº 60 de la colección que correspondía a las obras ¿Quién soy yo? (1935) y ¡Yo soy Brandel! (1938), una continuación de la otra y ambas de Juan Ignacio Luca de Tena. Cuál es mi sorpresa cuando constato que la primera es apología del alzamiento militar del 18 de julio de 1936.

Luca de Tena suena a ABC, claro está, pero me decido a investigar un poco al autor y me encuentro con que 9880889_jildtJuan Ignacio Luca de Tena (Madrid 1897 – Madrid 1975) fue comediógrafo, diplomático y periodista. Hijo de Torcuato Luca de Tena y Álvares Osorio, fundador de ABC, periódico que Juan Ignacio dirigió a la muerte de su padre. Diputado a Cortes por Sevilla, pero su gran acción política fue desde el periodismo, orquestando una gran campaña contra la Segunda República que fue determinante para el alzamiento. Durante la Guerra Civil el periódico pasó a manos del Gobierno de la Segunda República y “el autor teatral” fundó ABC de Sevilla, uno de los soportes más ferreos de Franco.

Todo esto es necesario para comprender que la farsa ¿Quién soy yo?, que según reza en este libro fue estrenada el 4 de octubre de 1935 en el Teatro Alcázar de Madrid con Rafael Rivelles en el papel protagonista, tiene más propósito propagandístico que artístico. La trama: Mario Colomer, Ministro de Finanzas del país llamado Saldaria es un líder intelectual indiscutido pero bastante hosco socialmente. Un día, un doble perfecto del Colomer, Juan Brandel logra audiencia con él y le propone ser socias social (para actos públicos varios) mientras que Colomer podría dedicar se a trabajar duro, que era a cuanto aspiraba. El trato se realiza pero el amor de una mujer se interpone entre ambas partes. Colomer y Brandel terminan enfrentándose con un trájico desenlace, uno de los dos mueren justo cuando un levantamiento militar alza al superviviente al puesto de Presidente. ¿Quién es? Poco importa.

El autor tiene la desfachatez de escribir en el prólogo: “Esta farsa que van ustedes a presenciar se desaroola en un ambiente político, político es su protagonista y políticos también otros personajes. Quiere por eso el autor adelantarse a posibles suspicacias para afirmar que la acción de su obra nada tiene que ver con la política española ni de ningún país: que la nación donde se desarollan sus escenas es absolutamente imaginaria y que no está inspirada en ningún partidismo“. ¡Y un cuerno!

Su continuación, ¡Yo soy Brandel!, se estrena en 1969 en el Infanta Isabel de Madrid con Arturo Fernández como protagonista. Trata de cerrar el argumento retomándolo desde la última escena de la otra obra, y Brandel termina cayendo porque un país se ha dirigir con talento y mano dura (según se traduce) y Brandel sólo es un vividor superado por las circunstancias.

Estas obras me han parecido una aberración por el momento en que se escenifican y el fín que tenían. Pero tampoco me alarma. El teatro actual también está al servicio de la ideología del autor (a veces en contra de la guerra, otra de la denuncia social…) Lo que sí sorprende cómo la evolución del teatro y la sociedad ha hecho que el activismo teatral haya pasado de ser de derechas, enfocado a un público privilegiado y altamente burgués, a una expresión eminéntemente de izquierdas para despertar conciencias burguesas.

Curioso. El autor muere el 11 de enero de 1975 y Franco el 20 de noviembre del mismo año. No sé si Luca de Tena se murió antes de que su castillo de la dictadura se viniera abajo, o Frando no pudo soportar que se le fuera uno de sus principales soportes.

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