Título: La verdadera historia del Club Bilderberg / Autor: Daniel Estulin / Editorial: Bronce
Como diría un castizo: “pa’ mea’ y no echar gota“. Este primer libro del periodista Daniel Estulin sobre el poder en la sombra del Club Bilderberg es un terrorífico análisis de hechos históricos que cobran nueva significación qué es dicho club y quiénes pertenecen a él. Estulin delimita e interrelaciona organismos como el CDF, La Comisión Trilateral, el Instituto Tavistock o la Fundación Rockefeller cuyo ‘oculto’ (o no tanto, después de toda la literatura que está propiciando la Teoría de la Conspiración) proposito no es más que la consecución del Gobierno Global que nos reduzca a simple borregos controlados por un Gran Hermano omnipresente electrónicamente. Ni las más intrincadas pesadillas orwellianas pueden competir con el futuro que dibuja Estulin en su libro.
Daniel Estulin (da pocos datos personales por aquello de la seguridad, pero se sabe que tienes unos 41 años, nació en Rusia y ha vivido en Canadá, Italia y España), investigador y experto en conocimiento arcano, hace quince años que investiga las herméticas reuniones de los bilderbergers y sus movimientos.
El propósito del Club Bildelberg es que la globalización nos lleve gradualmente (aunque a marchas forzadas ciertamente) a estar bajo la jurisdicción de un gobierno único, el de las Naciones Unidas, con un ejército único, una moneda única y a una sociedad controlada por chips implantados en el ser humano. ¿Parece ciencia ficción? Pues leed el libro y vereis que los objetivos están en proceso, muy adelantados y casi sin darnos cuenta. Y todo bajo la omnipresente sobra de la familia Rockefeller.
En La verdadera historia del Club Bilderberg (2005) se dibuja se plantea que el propósito final de esa globalización draconiana es establecer un monotolio absoluto. Según John D. Rockefeller “la única competencia que merecía la pena tener es aquella en la que tú controlas las dos partes de la ecuación” y así lo pone en práctica el Club Bilderberg por ejemplo posicionando a hombres suyos como los dos candidatos de las elecciones presidenciales en los EE.UU. casi siempre. Terrorífico.
Estulin afirma que estos gobernantes en la sombra se están impacientando y que la mejor manera de hacernos abrazar la dictadura global es mediante una crisi financiera como la que estamos viviendo. “Una de las ventajas de una crisis financiera global es que permitiría definitivamente la eliminación del dinero en efectivo y el establecimiento de orden mundial económico más esclavizante“. Esto está escrito en 2005, repito. Y más adelante dice: “Es de esperar un severo repliegue de la economía mundial durante los dos próximos años mientras los miembros del Bildelberg intentan salvaguardar las reservas de petróleo existentes sacando el dinero de las manos de la gente. En caso de recesión o, peor todavía, en caso de depresión, la población se verá obligada a reducir al mínimo sus gastos, lo que asegura el mantenimiento por más tiempo de las reservas de petróleo de los ricos del mundo mientras ellos intentan pensar qué hacer“.
Manejan el mundo como si fuera un tablero de ajedrez creando conflictos, haciendo estallar guerras, quitando y poniendo gobernantes, desplegando campañas de control mental… Realmente un panorama que aturde si te paras a pensar. No sé si uno puede creerse a pies juntillas todo el libro, pero al menos te hace que pares a reflexionar un rato y que estés alerta.
A veces los resortes de la historia se comprenden mejor cuando nadie trata de explicártelos. Me explico: tengo una pequeá colección de textos teatrales editados por Escelicer, una editorial que a principo de los 70 se dedicaba a publicar los éxitos representados en los teatros españoles, tanto de autores nacionales como las versiones que se hacían de los extranjeros. Pues cogí, al azar, el nº 60 de la colección que correspondía a las obras ¿Quién soy yo? (1935) y ¡Yo soy Brandel! (1938), una continuación de la otra y ambas de Juan Ignacio Luca de Tena. Cuál es mi sorpresa cuando constato que la primera es apología del alzamiento militar del 18 de julio de 1936.
Juan Ignacio Luca de Tena (Madrid 1897 – Madrid 1975) fue comediógrafo, diplomático y periodista. Hijo de Torcuato Luca de Tena y Álvares Osorio, fundador de ABC, periódico que Juan Ignacio dirigió a la muerte de su padre. Diputado a Cortes por Sevilla, pero su gran acción política fue desde el periodismo, orquestando una gran campaña contra la Segunda República que fue determinante para el alzamiento. Durante la Guerra Civil el periódico pasó a manos del Gobierno de la Segunda República y “el autor teatral” fundó ABC de Sevilla, uno de los soportes más ferreos de Franco.
Miguel Delibes (1920 Valladolid) ganó con 27 años el Premio Nadal con su opera prima La sombra del ciprés es alargada. Yo lo descubrí en BUP y El Camino me causó honda impresión haciéndo que hasta el día de hoy tenga a este miembro de la Real Academia de la Lengua Española por el estereotipo del literato nacional en que siempre he soñado en convertirme.
El 
Miguel González Aranda (1980 Coca -Segovia-) es informático de profesión y músico por convicción. Lleva unos tres años en Madrid y toca varios instrumentos en varias bandas de distintos estilos. Su vocación por las letras es reciente, jamás se ha presentado a concurso literario alguno, y los comentarios que recibe en su blog no pueden ser más halagadores. Se lo merece. ¡Qué lástima que las editoriales (y sobre todo el público lector) esté perdiéndose a este gran escritor!

